jueves, 25 de diciembre de 2008

Sobre rojos

Hola, definivamente me niego a abandonar el blog por baja, pero como mi lesión en la mano se niega a abandonarme también a mí, anuncio que las entradas se harán más cortas. De hecho estoy pensando en crear otro blog donde explique cómo aprendo a usar la mano izquierda, y luego cómo reeducaré la derecha. Pero no tengo quien me saque fotos...

Al tema, éste es un resumen de un post colgado en De Nenas por alguien de éste blog hace un año, pero tranquil@s, pienso seguir con entradas nuevas, esto ha sido por si en un mes se me solucionaba el problema. Pero hay crisis hasta en la Sanidad. La entrada rescatada trata sobre el color indiscutible de labios y cómo elegir el más adecuado para estar radiante. Allá vamos :

Reconozco que no todas las tonalidades de rojo labial son idóneos todas las usuarias, por ello ahí os dejo unos consejitos para el uso y disfrute de los labiales más imponentes.



En primer lugar os hablaré del rojo de más clásico, el rojo vivo, sin matices ni naranjas, ni rosas, ni pardos ni azulados. El rojo de los años 40, de los años en los que Hollywood era una fábrica de sueños. Un icono de feminidad, un objeto fetiche para algunos, este color no sienta bien a todas y requiere saber llevarlo.

Para empezar, a mí no me convence para los meses fríos, los mismo que no lo veo favorecedor para mujeres de piel clara teñidas de morenas: hace palidecer mucho la piel, y en invierno no estamos muy bronceadas. Queda mucho mejor en los meses de mayo, cuando parece que ya nos ha dado algo el sol, o para las noches de verano. Y es muy importante atender al atuendo en general y a la actitud. Porque es casi imposible hacer coincidir dos rojos, uno labial y otro de tela, mejor aprovechamos para lucirlo llevando otras tonalidades. Por ejemplo, un vestido negro de noche. Y al llevar asociada esa connotación de mujer intrépida para unos, algo más fuerte para otros, no debe lucirse con una actitud tímida, o será por desgracia una incitación a meterse con una ¬¬.

Todo rojo es combinable con un gloss incoloro, como se proponía el año pasado, aunque eso lo tornará muy pringoso y manchadizo, absteneros de dar besos a diestro y siniestro si lo elegís.

La opción más juvenil y desenfadada de los rojos la encontramos en los tonos fresa. Un ligero matiz rosado hace mucho más ponible el color, ya no da palidez al rostro y sienta bien tanto a rubias como a morenas. Si la cobertura del labial no es demasiado intensa, hasta puede usarse durante el día, aplicado preferentemente con pincel ( probadlo, nenas, el pincel se ha creado para dar un aspecto aún más cuidado a los labios intensos ). A mí me gusta mucho este color para la primavera, cuando los días son largos y luminosos y una está esperando que llegue el veranito :D. O podéis pasar del gloss optando por una textura tan luminosa como el Ravishing Red de Giordani Gold de mi marca calidad/precio fetiche, Oriflame.

Para luminosidad total y para pelirrojas, están los rojos anaranjados, los tonos coral. Sienta muy bien también a las chicas de cabello oscuro pero MUCHO CUIDADO, ópticamente destacan el matiz amarillo del esmalte de los dientes. Así es que quienes no tenemos un esmalte claro ( en mi caso no tiene solución porque ha sido por tomar tetraciclinas de adolescente ) no deberíamos aventurarnos. Sin embargo los tonos cobrizos ya no crean ese efecto, ¿ curioso, verdad ?

Y llegamos a un color fetiche para mí, el rojo sangre. Este tono tiene sus épocas, y aunque ahora lo adopten chicas góticas lo cierto es que admite combinaciones muy diferentes. No es un color para usar durante el día, todo lo más al atardecer y bien aplicado con un pincel. Pero por la noche puede ser todo un símbolo de sofisticación y seguridad bien empleado. Imaginaros, vestido negro, brillante ( terciopelo por ejemplo ) y preferentemente largo. Con uñas a juego,como propuso hace años la casa Chanel. Y unos ojos perfectamente maquillados, con al menos tres tonos de sombras degradados y una buena capa de máscara de pestañas. ¿ Vulgar ? ¡Jamás! Da un aspecto rotundo, de absoluta seguridad en una misma, aunque también de haberse pasado un buen rato ante el espejo. Mi degradado de sombras preferido para esta combinación era el resultante de difuminar azul cobalto desde la zona de la raya del ojo con color lavanda en el párpado móvil y malva luminoso y claro bajo las cejas, y para más inri dar toques suaves de sombra blanca y nacarada en zonas específicas como el lagrimal y el centro del párpado. Y sin que se notaran los límites de los colores. Un trabajo de chinos, vamos. Y una buena amiga mía mezclaba los 5 tonos de una paleta Dior en un degradado perfecto, esto es, sin posibilidad de apreciar bordes. ¡ Ahí queda eso !

Para concluir os hablaré de los tonos burdeos y granates. Debéis perderles el miedo, pues su gama es muy extensa y siempre habrá varias opciones muy favorecedoras. El truco está en buscar el matiz justo que va con nuestra piel y nuestro cabello, y la textura. Para las rubias de cabello dorado o más claro, mejor una cobertura media o ligera, como aporta el color Sexy Berry de Colour Attraction de Ori si no presionáis mucho. Para la noche, tanto la cobertura ligera como la cobertura intensa lucen. Además es un color que combina bien con muchos tonos de ropa, da un aspecto de maquillaje cuidado con tan sólo combinarlo con una máscara negra de pestañas, pero admite opciones mucho más recargadas o llamativas. Y, este sí, simula tener unos dientes blancos, de anuncio :D ( salvo si necesitáis una limpieza dental , claro está ).

Así pues, estas fiestas no renunciéis al rey de los labiales, pero buscad él o los vuestros.Y no os paséis con los polvorones, o en enero las Nenas estaremos recomendando anticelulíticos, tablas de ejercicios y masajes ( y yo seguiré lesionada, Txiquiiiiiii, te va a tocar :P ).

2 comentarios:

Plyngo and Me dijo...

Menos mal que iba a ser una entrada corta... no, ahora en serio, recupérate pronto. Un beso.

Mapachito dijo...

Esta es reciclada :P, gracias Plyngo.
Besos para todos los de las Cook :)

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